Hoy recordamos la Pascua de Madre María Magdalena Guerrero Larraín, nuestra fundadora.
A través de su vida y sus escritos, descubrimos a una mujer profundamente enamorada de Cristo, que hizo de la Espiritualidad de la Preciosa Sangre un camino de entrega y testimonio para la Iglesia y la sociedad.
Su certeza fue siempre clara: el mundo necesita de Dios. Por eso, su legado nos invita hoy a regalarnos tiempo para orar, contemplar y dejarnos transformar, de modo que también nuestra vida sea testimonio que acerque a otros al amor del Señor.
Que el ejemplo de Madre Magdalena nos anime a vivir con fe, esperanza y servicio, enamorados de Cristo para enamorar a otros.
Con profunda alegría, nuestra comunidad educativa se reunió este jueves 09 de julio, en la Parroquia Inmaculada Concepción para celebrar la Eucaristía en el marco de la Fiesta Patronal de la Preciosa Sangre y un Leer más