Hoy recordamos la Pascua de Madre María Magdalena Guerrero Larraín, nuestra fundadora.

A través de su vida y sus escritos, descubrimos a una mujer profundamente enamorada de Cristo, que hizo de la Espiritualidad de la Preciosa Sangre un camino de entrega y testimonio para la Iglesia y la sociedad.

Su certeza fue siempre clara: el mundo necesita de Dios. Por eso, su legado nos invita hoy a regalarnos tiempo para orar, contemplar y dejarnos transformar, de modo que también nuestra vida sea testimonio que acerque a otros al amor del Señor.

Que el ejemplo de Madre Magdalena nos anime a vivir con fe, esperanza y servicio, enamorados de Cristo para enamorar a otros.

Categorías: Noticias